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Ibuprofeno + Acetaminofén + Cafeína - Ibuflash Migran MK® Cápsulas

Ibuprofeno + Acetaminofén + Cafeína - Ibuflash Migran MK® Cápsulas

Presentaciones disponibles

Cápsula Blanda
Antiinflamatorio no esteroideo
(Ibuprofeno, Acetaminofén, Cafeína)

Composición

Cada CÁPSULA BLANDA contiene 400 mg de ibuprofeno, 250 mg de Acetaminofén y 65 mg de cafeína solubilizada; excipientes c.s.  

Presentaciones

Ibuflash Migran MK®, caja por 6, 8, 12, 16, 20 y 30 Cápsulas.

Posología

Adultos y niños mayores de doce años: una Cápsula Blanda de Ibuflash® Migran cada seis a ocho horas, sin exceder la dosis máxima en el día (24 horas) de tres cápsulas.

Mecanismo de Acción

Ibuprofeno: Es un analgésico, antiinflamatorio no esteroideo que inhibe la síntesis y liberación de las prostaglandinas en los tejidos corporales por la inhibición de la ciclooxigenasa 1 y 2 (COX1 y COX2), las cuales catalizan su producción por la vía del ácido araquidónico proveniente de las membranas plasmáticas. La inhibición de la ciclooxigenasa produce una disminución de la formación de los precursores de las prostaglandinas y de los tromboxanos. También inhibe de manera reversible la agregación plaquetaria, pero menos que el ácido acetilsalicílico. La recuperación de la función plaquetaria se produce en el plazo de un día después de suspender el tratamiento. Se cree que este mecanismo antiplaquetario es por la inhibición de la COX 1 pero sin afectar el tiempo de protrombina ni el tiempo de coagulación.
Acetaminofén: Su acción antipirética se debe a la inhibición de la ciclooxigenasa a nivel encefálico, en especial por la reducción de la biosíntesis de prostaglandinas PGE2 a nivel hipotalámico. Sin embargo su mecanismo de acción no esta completamente dilucidado aunque recientemente se ha sugerido que puede tener un efecto inhibitorio sobre una isoforma de la ciclooxigenasa denominada COX-3. La ubicación de esta ciclooxigenasa en las células del sistema nervioso sería la causa de su efecto analgésico y antipirético y la explicación de su buena tolerancia gástrica y su poco efecto antiinflamatorio. Sin embargo, estos estudios han sido llevado a cabo en ratones y en perros, sin evidencia definitiva de la inhibición de una nueva isoforma COX-3 en humanos y su acción terapéutica.
Cafeína: Su principal mecanismo de acción es su antagonismo débil sobre los receptores de adenosina A1, A2A, A2B, A3, y como la adenosina, ejerce sus efectos en todas las áreas cerebrales incluyendo las neuronas y las células gliales. Su efecto es similar al observado con otras xantinas al remover el tono adenosinérgico de las células. Sin embargo, aún se desconoce si las acciones de la cafeína a nivel central sean sólo por su antagonismo de la adenosina. Recientemente se han descrito otras acciones de las xantinas incluida la Cafeína como la inhibición de la fosfodiesterasa (PDE1, PDE4, PDE5) y la promoción de la liberación de calcio desde sus depósitos intracelulares. Sin embargo estos efectos suelen obtenerse a dosis superiores a los obtenidos con el consumo regular. Está bien establecido que su antagonismo sobre el receptor de adenosina A2A causa vasodilatación y se cree que su utilidad en las cefaleas migrañosas es secundario a este efecto. Se ha sugerido además que este antagonismo sobre los receptores A2A tiene un mecanismo indirecto en la inactivación de los receptores del péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP por sus siglas en inglés) el cual es un potente vasodilatador y está asociado a los dolores migrañosos y trigeminales.

Indicaciones

Analgésico, antipirético.

Eventos Adversos

No hay una frecuencia definida para cada síntoma. Para el Acetaminofén se reportan angioedema, mareo, rash, prurito, desorientación, urticaria, neutropenia, hepatotoxicidad, neumonitis, falla hepática, edema laríngeo y síndrome de Stevens-Johnson. Los eventos adversos más frecuentes reportados con el Ibuprofeno son de origen gastrointestinal entre los que se destacan náuseas (3-9%), epigastralgia (3-9%) y pirosis (3-9%). La cafeína no tiene una frecuencia definida de eventos adversos pero se reportan insomnio, irritabilidad y nerviosismo con su consumo.
Eventos cardiovasculares
Ensayos clínicos con diferentes AINEs, COX-2 selectivos y no selectivos, de más de tres años de duración, han mostrado un incremento en el riesgo de eventos trombóticos cardiovasculares serios, como el infarto de miocardio o los accidentes cerebrovasculares isquémicos. Tanto los selectivos como los no selectivos tienen un riesgo similar. Los pacientes con antecedentes conocidos de enfermedad cardiovascular o factores de riesgo para desarrollarla, están en mayor riesgo de presentar un evento de estas características con la ingesta de cualquier tipo de AINEs incluso Acetaminofén. Para minimizar este riesgo, es indispensable suministrar la dosis más baja posible evitando su uso crónico, para conseguir los efectos terapéuticos deseados. Los médicos y los pacientes deben estar alertas al desarrollo de cualquiera de estas complicaciones, aún en ausencia de antecedentes previos de las mismas. No hay evidencia consistente de que la administración de ácido acetilsalicílico disminuya el riesgo de eventos trombóticos cardiovasculares agudos asociados a la ingesta de los AINEs. El uso concomitante de ácido acetilsalicílico, aumenta el riesgo de efectos gastrointestinales severos como ulceración, hemorragia y perforación del tracto gastrointestinal. Dos grandes estudios llevados a cabo con AINEs COX-2 selectivos para el tratamiento del dolor después de una cirugía de derivación coronaria, mostraron un incremento en el número de infartos y accidentes cerebrovasculares por lo que la administración de Ibuprofeno como analgésico en el postoperatorio de este tipo de intervenciones quirúrgicas esta contraindicado.
- Hipertensión Arterial: Los AINEs, incluyendo el Ibuprofeno, pueden desencadenar el inicio de un cuadro de hipertensión esencial o agravar un cuadro ya existente. Esto incrementa los riesgos de sufrir un episodio de accidente cerebrovascular. Los pacientes que toman tiazidas o diuréticos de asa pueden incrementar su respuesta a este tipo de medicamento cuando concomitantemente toman un AINEs, incluyendo el Ibuprofeno. De acuerdo a esto, en los pacientes hipertensos que están recibiendo diuréticos, el Ibuprofeno debe administrarse con precaución y controlarse la tensión arterial con mayor frecuencia. Se prefiere el uso de Acetaminofén en pacientes con hipertensión arterial.
- Falla cardiaca: La insuficiencia cardiaca congestiva, retención de fluidos y edema se observa en pacientes que toman AINEs incluyendo el Ibuprofeno, no para el Acetaminofén, por lo tanto debe ser utilizado con precaución en pacientes con estos síntomas, incluidos los pacientes con falla cardiaca controlada.

La Cafeína puede generar eventos adversos cardiovasculares como taquicardia, aumento en la eyección del ventrículo izquierdo e incremento en el volumen latido. En el miocardio produce un efecto inotrópico positivo y cronotrópico positivo causando un aumento en la fuerza contráctil, en el gasto cardiaco y aceleraciones de la frecuencia cardiaca,. En dosis superiores a 250 mg el efecto el incremento en la frecuencia del seno cardiaco puede desencadenar una taquicardia, extrasístoles u otras posibles arritmias ventriculares. La Cafeína puede tener efectos arritmogénicos en algunas personas con antecedentes cardiacos. Generalmente las pequeñas dosis de Cafeína incrementan levemente la presión arterial pero en individuos sanos con ingestión crónica de Cafeína tiene poco o ningún efecto sobre su presión arterial, su frecuencia cardiaca, la concentración de catecolaminas plasmáticas y/o la actividad de la renina en el plasma.
Eventos adversos gastrointestinales
Los AINEs, incluyendo al Acetaminofén y el Ibuprofeno, pueden causar serios efectos gastrointestinales que incluyen inflamación, sangrado, ulceración y perforación del estómago, el intestino delgado o el grueso, los cuales pueden ser fatales. Estos síntomas gastrointestinales son más frecuentes con el uso de AINEs como el Ibuprofeno. Sólo uno de cada cinco pacientes que desarrollan eventos adversos gastrointestinales graves se vuelve sintomático. Ulceraciones del tracto gastrointestinal superior, hemorragia macroscópica o perforación causada por AINEs ocurre en aproximadamente el 1% de los pacientes tratados por 3 a 6 meses y en aproximadamente el 2 a 4% de los tratados por más de un año, incrementándose el riesgo con la duración total de la terapia. Sin embargo, terapias más cortas no están exentas de riesgo. Los AINEs deben ser prescritos con extrema precaución en pacientes con antecedentes de enfermedad ulcero-péptica y/o antecedente de sangrado gastrointestinal pues ellos tienen diez veces más probabilidades de desarrollar una hemorragia gastrointestinal comparados con los pacientes que carecen de este antecedente. Otros factores que pueden elevar el riesgo de hemorragia gastrointestinal son el uso concomitante de corticosteroides o anticoagulantes, fumar o ingerir alcohol, así como unas condiciones generales muy deterioradas del paciente. La Cafeína acelera el vaciamiento gástrico y genera en algunas ocasiones intolerancia gastrointestinal; adicionalmente puede causar alteraciones en la glucosa sérica provocando en algunas ocasiones hipoglucemia o hiperglucemia.
Eventos adversos renales
La administración por largos períodos de tiempo de diferentes AINEs entre los que se encuentra el Ibuprofeno y el Acetaminofén pueden ocasionar necrosis papilar u otro tipo de daño renal. La toxicidad renal también se ha visto en pacientes en los cuales las prostaglandinas renales están jugando un papel compensatorio en el mantenimiento del flujo renal. En estos pacientes la administración de AINEs puede causar una reducción dosis-dependiente en la formación de prostaglandinas con una disminución de la perfusión renal que puede precipitar un deterioro de su función. Pacientes en alto riesgo de presentar esta alteración son todos aquellos en los cuales está alterada la función renal y/o que presenten hipovolemia, falla cardiaca, disfunción hepática, depleción de sodio, uso de diuréticos e inhibidores de la ECA y edad avanzada. La supresión del tratamiento con AINEs es seguida usualmente por una recuperación al estado pretratamiento.
La Cafeína tiene efectos diuréticos por que genera un aumento del flujo urinario, incremento de la depuración de la creatinina e incremento en la excreción de calcio y sodio.
Reacciones alérgicas
Al igual que con otros AINEs, con el Ibuprofeno y el Acetaminofén pueden ocurrir reacciones de anafilaxia, sin conocimiento de exposición previa o sin antecedentes de reacciones alérgicas en el pasado a otros AINEs. El Ibuprofeno no se debe administrar a pacientes con especial sensibilidad al ácido acetilsalicílico, lo cual ocurre en pacientes con asma que experimentan rinitis con o sin pólipos nasales y en quienes se presenta un intenso broncoespasmo después de ingerir ácido acetilsalicílico u otro AINEs. Los AINEs incluyendo el Ibuprofeno y el Acetaminofén, pueden causar severas reacciones alérgicas cutáneas como dermatitis exfoliativa, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis tóxica epidérmica, las cuales pueden ser fatales.
La Cafeína no se debe administrar en personas que tenga hipersensibilidad a este medicamento.
Otros Efectos
Recientemente se ha descrito un riesgo mayor de presentar hepatotoxicidad en los pacientes que consumen regularmente alcohol y Acetaminofén.
La Cafeína estimula voluntariamente el músculo esquelético, permitiendo un aumento en la fuerza de contracción y disminuyendo la fatiga muscular. Este medicamento también aumenta la secreción ácida gástrica por las células parietales. La Cafeína incrementa el flujo sanguíneo renal, la filtración glomerular y disminuye la reabsorción en el túbulo proximal de sodio y agua lo que resulta en una moderada diuresis. Además estimula la glicogenólisis y la lipólisis, pero incrementa la glucosa y los lípidos en sangre que usualmente son insignificantes en pacientes normales.

Interacciones Farmacológicas

Ibuprofeno: Puede reducir el efecto cardioprotector del ácido acetilsalicílico. Incrementa las concentraciones plasmáticas de litio, metotrexate y glucósidos cardiacos. El riesgo de nefrotoxicidad se puede incrementar con los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), la ciclosporina, el tacrolimus o los diuréticos; puede reducir el efecto antihiper

Embarazo y Lactancia

Categoría C (Primer y segundo trimestre): Estudios en reproducción animal han mostrado un efecto adverso sobre el feto o no se ha podido demostrar su inocuidad. No hay estudios adecuados y bien controlados en humanos. Los fármacos incluidos en esta categoría sólo deben utilizarse cuando los beneficios potenciales justifican los posibles riesgos para el feto. Categoría D (Tercer trimestre): Existe evidencia de riesgo para el feto basada en datos de investigación, datos post-comercialización, registros de reacciones adversas o estudios en humanos, aunque los beneficios potenciales de su uso en mujeres embarazadas pueden ser aceptables a pesar de los riesgos probables en algunas situaciones.
Lactancia: No se han observado eventos adversos en lactantes de madres quienes han recibido Ibuprofeno. La cantidad de Ibuprofeno distribuido en la leche materna alcanza pequeñas concentraciones para ser peligroso para el lactante; se estima que el lactante ingiere aproximadamente un 0,0008% de la dosis de la madre, sin embargo no se recomienda su uso durante la lactancia por el riesgo potencial de inhibir la síntesis de prostaglandinas en neonatos. El Ibuprofeno inhibe las síntesis y liberación de prostaglandinas y durante el embarazo puede causar distocia e interferir y prolongar el trabajo de parto y puede además presentar eventos adversos en el sistema cardiovascular fetal como el cierre prematuro del ductus arterioso.

Recomendaciones Generales

Almacenar a temperatura inferior a 30 ºC. Manténgase fuera del alcance de los niños. Venta sin fórmula médica.

Sobredosis

La sobredosis por Ibuprofeno es relativamente común, los pacientes normalmente se encuentran asintomáticos o presentan alteraciones gastrointestinales como vómito, náuseas y dolor abdominal; este cuadro se instaura entre cuatro y seis horas tras la ingestión del medicamento. Los casos severos de toxicidad por Ibuprofeno son raros y se deben a la ingesta masiva del fármaco; generalmente cursan con convulsiones, coma y falla renal y en algunos casos paro cardiorrespiratorio; también se ha reportado falla hepática, disminución de la protrombina y acidosis metabólica. El manejo de la sobredosis de Ibuprofeno debe realizarse con medidas de soporte y observación del paciente; en caso que se presenten signos de una intoxicación severa, se debe proceder a establecer una vía aérea definitiva mediante la intubación orotraqueal, si se presentan convulsiones estas pueden ser manejadas con benzodiacepinas, hay que mantener un acceso venoso y en caso que se presente hipotensión, se debe administrar solución salina al 0,9%; los desequilibrios ácido base deben ser corregidos con bicarbonato de sodio en dosis de 1 a 2 mEq/kg o según los protocolos locales. En caso que la ingestión del medicamento sea reciente se puede administrar carbón activado para disminuir la fracción absorbida del fármaco. Durante la observación del paciente se debe monitorizar los niveles de electrolitos, la creatinina, el BUN y estar alerta ante la aparición de sangrado digestivo. Debido a que el Ibuprofeno se adhiere extensamente a las proteínas plasmáticas, no es probable una mejoría con la diálisis.

La sobredosificación con Acetaminofén puede causar necrosis hepática y esta se relaciona con la dosis total ingerida. El metabolismo del Acetaminofén tiene 3 vías: conjugación con sulfato o con glucurónido o ser metabolizado por el citocromo P450 el cual representa el 5% del metabolismo total del Acetaminofén en condiciones normales, pero que aumenta proporcionalmente a dosis altas favoreciendo la aparición de hepatoxicidad ya que no se puede detoxificar este metabolito (NAPQI) por las reservas disminuidas de glutatión en el hepatocito. Los riesgos de muerte aparecen con dosis superiores de 150 mg/kg. Las manifestaciones clínicas del daño hepático se manifiestan 2 a 4 días posteriores a su ingesta con elevaciones importantes de las transaminasas, pruebas de coagulación alteradas y en ocasiones hiperbilirrubinemia. Existen normogramas usados en los servicios médicos que dan una probabilidad de daño hepático en razón de las concentraciones en sangre de Acetaminofén vs el tiempo de ingesta que tienen utilidad pronóstica sólo para los cuadros de intoxicación aguda. El antídoto del Acetaminofén es la N-acetilcisteína. Su efectividad mejora al suministrarse en las primeras 10 horas desde la ingesta masiva. Además, se deben tomar las medidas de soporte del paciente en un centro médico.

El consumo en grandes cantidades de Cafeína puede provocar la intoxicación de un paciente y se caracteriza por los siguientes síntomas: Insomnio, nerviosismo, excitación, cara rojiza, aumento de la diuresis y problemas gastrointestinales. En algunas personas los síntomas aparecen consumiendo cantidades pequeñas como 400 mg por día. Más allá de un gramo al día puede producir contracciones musculares involuntarias conocidas como fasciculaciones, alucinaciones, arritmia cardiaca y agitaciones psicomotoras. Los síntomas de la intoxicación con Cafeína son similares a los de la crisis de pánico y la ansiedad generalizada. La LD50 (dosis letal) estimada de la Cafeína es de 10 g cuyo equivalente es de un promedio de 100 tazas grandes de café. Ante la presencia de estos síntomas siempre se debe consultar al médico y/o a un servicio de urgencias en forma inmediata.

Contraindicaciones y Advertencias

Hipersensibilidad al principio activo o a sus excipientes. Broncoespasmo, rinitis aguda, pólipos nasales y edema angioneurótico. Reacciones alérgicas al Ácido Acetilsalicílico o AINEs. Úlcera péptica, sangrado gastrointestinal y antecedente de enfermedad ácido péptica. Disfunción hepática severa. Enfermedad cardiovascular, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad coronaria, cirugía de derivación arterial coronaria (bypass), no administrar a mujeres en embarazo, en especial durante el tercer trimestre, en trabajo de parto, lactancia y niños menores de 12 años.

Farmacocinética

Los principales parámetros farmacocinéticos del Ibuprofeno, el Acetaminofén y la Cafeína se describen a continuación:

Absorción:
Ibuprofeno: Aproximadamente el 80% de la dosis oral se absorbe en el tracto gastrointestinal. Cuando es administrado con alimentos, la tasa de absorción puede reducirse, pero sin afectar su biodisponibilidad final. Con las comidas, el pico de concentración plasmática puede disminuir en un 30 a 50% y el tiempo en alcanzar esa concentración pico se retrasa entre 30 a 60 minutos. La absorción del Ibuprofeno no parece ser afectada por la administración simultánea de antiácidos que contienen hidróxido de aluminio o hidróxido de magnesio.
Acetaminofén: Se absorbe completamente después de su administración oral, con un pico en la concentración plasmática entre 10 a 60 minutos. La disolución del principio activo parece ser mejor en medios alcalinos comparado con el medio ácido gástrico, aunque esto no tiene importancia clínica.
Cafeína: Después de su administración oral, se absorbe en el estómago y el intestino delgado durante los 45 minutos posteriores a su ingestión para luego ser distribuida a través de todos los tejidos del organismo. Su concentración plasmática pico es de 1,5 - 1,8 mcg / mL después de 50 a 75 min.

Distribución:
Ibuprofeno: Estudios en animales indican que la distribución del Ibuprofeno varía de acuerdo a la especie; En humanos el volumen de distribución reportado es de 0,12 ó 0,2 L/kg en personas mayores de 11 años y febriles respectivamente, sugiriendo que el volumen de distribución puede ser afectado por la edad y la fiebre; aunque la importancia clínica de esta diferencia no es conocida. Aproximadamente el 90 al 99% de la dosis se une a las proteínas plasmáticas que puede presentar saturación a niveles > 20 mcg/mL. En estudios preliminares, el Ibuprofeno no ha sido detectado en la leche materna.
Acetaminofén: Es rápidamente distribuido en la mayoría de los tejidos, cruza la placenta y es excretado en la leche materna. Tiene una pobre unión a proteínas (25%) y se metaboliza principalmente por conjugación.
Cafeína: Es rápidamente distribuida en todos los tejidos del organismo, atraviesa la placenta y la barrera hematoencefálica, aproximadamente el 17 al 36% es unido a proteínas plasmáticas en el adulto.

Vida media:
La vida media plasmática del Ibuprofeno se reporta en el margen de 2 a 4 horas y la del Acetaminofén es de 1,25 - 3 horas.
La vida media plasmática de la Cafeína varía ampliamente entre individuos de acuerdo a ciertos factores como la edad, la función hepática, el embarazo y el nivel de enzimas en el hígado necesarias para su metabolismo. En mujeres bajo la administración de anticonceptivos orales, la vida media es de 5 a 10 horas y en mujeres embarazadas la vida media es de aproximadamente 9 a 11 horas. La Cafeína puede acumularse en individuos con enfermedades hepáticas severas, con aumento de su vida media incluso hasta 96 horas. Por otra parte, factores como el tabaquismo pueden acortar el tiempo de vida media de la Cafeína. La fluvoxamina, un antidepresivo indicado en el trastorno obsesivo-compulsivo reduce la eliminación de la Cafeína en un 91,3%, y prolonga su vida media 11,4 veces respecto a la normal (esto es de 4,9 horas a 56 horas).

Metabolismo:
Ibuprofeno: Es metabolizado por la vía oxidativa para formar dos metabolitos inactivos, uno es hidroxilado y el otro es carboxilado. Las enzimas del citocromo P450 implicadas en este proceso son la CYP2C9 y la CYP2C19.
Acetaminofén: Se metaboliza principalmente en el hígado a glucurónido y a sulfatos conjugados que son excretados por la vía renal. Pequeñas cantidades de Acetaminofén (5 al 10%) son oxidadas por las vías CYP-dependientes (principalmente CYP2E1 y CYP3A4) a un metabolito tóxico como el N-acetil-p-benzoquinoneimina (NAPQI). Este es detoxificado por el glutatión y posteriormente eliminado por la orina. La ingesta de grandes cantidades de Acetaminofén causa agotamiento de los niveles hepáticos de glutatión lo cual puede llevar a que cualquier metabolito tóxico no metabolizado como el NAPQI pueda unirse a los hepatocitos y causar necrosis celular por la pérdida del efecto antioxidante del glutatión.
El metabolismo enzimático de la Cafeína está envuelto en el sistema enzimático citocromo P450 (CYP) isoenzyma 1A2. En adultos la Cafeína es rápidamente metabolizada en el hígado a ácido 1-metilúrico, 1-metilxantina y 7- metilxantina. Se generan tres productos metabólicos finales de la dimetilxantina donde cada uno posee sus propios efectos en el organismo que son:
• Paraxantina (84%): Incrementa la lipólisis induciendo el incremento de niveles de glicerol y ácidos grasos libres en el plasma sanguíneo.
• Teobromina (12%): Dilata lo vasos sanguíneos e incrementa el volumen de orina. La teobromina también es el principal alcaloide en el cacao.
• Teofilina (4%): Relaja el músculo liso de los bronquios y es usado de tal forma para el tratamiento del asma. La dosis terapéutica de teofilina es sin embargo de un múltiplo mayor al obtenido por el metabolismo de la Cafeína.
Cada uno de estos metabolitos es luego metabolizado y excretado en la orina.

Excreción:
Cerca del 50 al 60% de una dosis oral del Ibuprofeno se excreta en la orina como metabolitos inactivos. Menos del 10% del medicamento es excretado en la orina sin cambios, el resto del fármaco es eliminado en las heces, tanto como metabolitos como fármaco inalterado. La excreción del Ibuprofeno se completa dentro de las 24 horas posteriores a su administración.
La principal vía de excreción del Acetaminofén es la renal. Menos del 5% es excretado por esta vía sin cambios.
La Cafeína sigue una cinética de eliminación de primer orden y sus metabolitos son excretados principalmente por el riñón; aproximadamente el 1% de la Cafeína es excretada inalterada por la orina del adulto.

Precauciones

Consulte a su médico antes de administrar el medicamento si usted tiene: asma, una enfermedad del corazón, hipertensión, una enfermedad renal, si está tomando otro antiinflamatorio no esteroideo (AINE). El Ibuprofeno puede causar reacciones alérgicas en pacientes con alergia al Ácido Acetilsalicílico y a otros analgésicos o AINEs. El uso concomitante con el Ácido Acetilsalicílico (ASA) incrementa el riesgo de úlcera gastrointestinal y sus complicaciones.  Suspenda la administración y consulte a su médico si nota una reacción alérgica que incluya: enrojecimiento de la piel, rash o ampollas si presenta vómito con sangre, sangre en las heces o heces negras. Adminístrese con precaución a pacientes con desordenes de la coagulación, falla renal o que estén recibiendo anticoagulantes cumarínicos. Los pacientes con hipertensión no controlada, falla cardíaca congestiva e isquémica, enfermedad arterial periférica y/o enfermedad cerebrovascular, deberán ser tratados con Ibuprofeno luego de una cuidadosa evaluación. Se recomienda empezar el tratamiento con la dosis efectiva más baja. La administración continua a largo plazo puede incrementar el riesgo de eventos cardiovasculares y cerebrovasculares. Los efectos secundarios pueden ser minimizados con el uso de dosis bajas por periodos cortos de tiempo. 
Adminístrese con precaución en mayores de 60 años, ya que sufren mayor incidencia de reacciones adversas a los AINEs, concretamente hemorragias y perforaciones gastrointestinales, que pueden ser mortales, pacientes con insuficiencia hepática moderada, cirrosis hepática, insuficiencia renal leve o moderada. A menos que sea prescrito por un profesional del cuidado de la salud, detenga la administración y consulte si el dolor empeora o persiste por más de 10 días, o si la fiebre empeora o persiste por más de 3 días. Manténgase fuera del alcance de los niños. 
Evítese tomar este producto simultáneamente con el consumo excesivo de alcohol (consumo habitual moderado: 3 o más bebidas al día). Se debe evitar la administración concomitante de Ibuprofeno y otros AINEs, incluyendo los inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2 (COX-2), debido al incremento del riesgo de ulceración y sangrado gastrointestinal. En pacientes con antecedentes isquémicos que estén en tratamiento antiagregante plaquetario con Ácido Acetilsalicílico de liberación rápida, se debe espaciar la toma de los dos medicamentos, con el fin de evitar la atenuación del efecto antiagregante del Ácido Acetilsalicílico. Durante el tratamiento con AINEs, se han notificado hemorragias gastrointestinales, úlceras y perforaciones (que pueden ser mortales) en cualquier momento del mismo, con o sin síntomas previos de alerta y con o sin antecedentes de acontecimientos gastrointestinales graves previos. El riesgo de hemorragia gastrointestinal, úlcera o perforación es mayor cuando se utilizan dosis crecientes de AINEs, en pacientes con antecedentes de úlcera, especialmente si eran úlceras complicadas con hemorragia o perforación y en los pacientes de edad avanzada. Estos pacientes deben comenzar el tratamiento con la dosis menor posible. Se recomienda prescribir a estos pacientes tratamiento concomitante con agentes protectores (por ejemplo, misoprostol o inhibidores de la bomba de protones); dicho tratamiento combinado también debería considerarse en el caso de pacientes que precisen dosis bajas de Ácido Acetilsalicílico u otros medicamentos que puedan aumentar el riesgo gastrointestinal. Se debe tener una precaución especial con aquellos pacientes que reciben tratamientos concomitantes que podrían elevar el riesgo de úlcera o sangrado gastrointestinal como los anticoagulantes orales del tipo dicumarínicos (por ejemplo warfarina), los medicamentos antiagregantes plaquetarios del tipo Ácido Acetilsalicílico, los corticoides orales y de antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).  Los AINEs deben administrarse con precaución en pacientes con antecedentes de colitis ulcerosa o de enfermedad de Crohn, pues podrían exacerbar dicha patología. Se ha observado en algunos casos retención de líquidos tras la administración de Ibuprofeno por lo que debe utilizarse con precaución en pacientes con insuficiencia cardíaca o hipertensión. 
Como con otros AINEs, la administración por largo tiempo de Ibuprofeno tiene incidencia en la necrosis renal papilar y otros cambios patológicos renales. También se ha observado toxicidad renal en pacientes en los cuales las prostaglandinas renales tienen un papel compensatorio en el mantenimiento de la perfusión renal. Los pacientes con el mayor riesgo a esta reacción son aquellos con función renal afectada, falla cardíaca, disfunción hepática, aquellos que toman diuréticos e inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina y ancianos. Ante la suspensión del tratamiento con AINEs, usualmente se presenta la recuperación del estado pretratamiento. 
Ensayos clínicos y datos epidemiológicos sugieren que el uso de Ibuprofeno, particularmente a altas dosis (2400 mg diariamente) y en tratamientos en prolongados lapsos de tiempo, puede estar asociado a un pequeño incremento del riesgo de eventos trombóticos arteriales (por ejemplo, infarto o falla del miocardio). No obstante, estudios epidemiológicos no sugieren que las bajas dosis de Ibuprofeno (ejemplo < 1200 mg/día) están asociados con el incremento del riesgo del infarto en el miocardio. Se debe evaluar riesgo beneficio en caso de presentar hipertensión, insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, arteriopatía periférica y/o enfermedad cerebrovascular no controladas, así mismo en pacientes con factores de riesgo cardiovascular conocidos. 
Se han descrito reacciones cutáneas graves, algunas mortales, incluyendo dermatitis exfoliativa síndrome de Stevens-Johnson, y necrólisis epidérmica tóxica con una frecuencia muy rara en asociación con la utilización de AINEs, más frecuentes al inicio del tratamiento. Si se sospecha dichas reacciones se debe suspender de inmediato y consultar. En caso de deshidratación, debe asegurarse una ingesta suficiente de líquido. Debe tenerse especial precaución en niños con una deshidratación grave, por ejemplo debida a diarrea. Existe riesgo de insuficiencia renal especialmente en niños y adolescentes deshidratados. Se debe utilizar con precaución cuando se administra a pacientes que padecen o tienen antecedentes de asma, rinitis crónica o enfermedades alérgicas. 
Los AINEs pueden enmascarar los síntomas de las infecciones. Se ha observado meningitis aséptica con el tratamiento de Ibuprofeno, más probable en pacientes con lupus eritematoso sistémico, enfermedad del colágeno, y en pacientes sin patología crónica, se debe tener precaución. En los pacientes sometidos a tratamientos de larga duración con Ibuprofeno se deben controlar como medida de precaución la función renal, la función hepática, la función hematológica y los recuentos hemáticos. En pacientes sometidos a cirugía mayor se requiere estricto control médico. Durante el tratamiento a largo plazo con dosis elevadas de analgésicos, pueden producirse dolores de cabeza que no deben tratarse con dosis más elevadas del medicamento. Se desconoce el papel del Ibuprofeno en el empeoramiento de la varicela por lo que no se recomienda su uso. En pacientes con porfiria intermitente aguda debe evaluarse el estricto riesgo beneficio. Se han observado en raras ocasiones alteraciones oftalmológicas. Se recomienda en caso de presentarse, interrumpir el tratamiento y asistir al médico. 
Embarazo: Primer y segundo trimestre de la gestación: existe riesgo aumentado de aborto y malformaciones cardíacas, gastrosquisis, riesgo que aumenta con la dosis y duración del tratamiento. Se debe evaluar estricto riesgo beneficio, y la dosis debe reducirse lo máximo posible. 
Tercer trimestre de la gestación: Todos los inhibidores de la síntesis de prostaglandinas pueden exponer al feto a toxicidad cardio-pulmonar (con cierre prematuro del ductus arterioso e hipertensión pulmonar), disfunción renal, que puede progresar a fallo renal con oligo-hidramniosis, posible prolongación del tiempo de hemorragia, incluso a dosis muy bajas, inhibición de las contracciones uterinas, que puede producir retraso o prolongación del parto. El Ibuprofeno está contraindicado en el tercer trimestre de embarazo. 
Fertilidad: Puede disminuir la fertilidad por efecto de la inhibición de la ciclooxigenasa y alteraciones en la ovulación. El efecto es reversible con la suspensión del tratamiento. 
Lactancia: No se recomienda el uso de Ibuprofeno durante la lactancia debido al riesgo potencial de inhibir la síntesis de prostaglandinas en el neonato. 
Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas: Los pacientes que experimenten mareo, vértigo, alteraciones visuales u otros trastornos del sistema nervioso central mientras estén tomando Ibuprofeno, deberán abstenerse de conducir o manejar maquinaria. 

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