Fenitoína MK® Cápsulas

Presentaciones disponibles
Cápsulas duras
Anticonvulsivante
(Fenitoína)
Descripción
La fenitoína es uno de los anticonvulsivantes más ampliamente utilizado en el tratamiento de la epilepsia; útil en el control de las convulsiones tónico-clónicas, las convulsiones parciales complejas (psicomotoras del lóbulo temporal), prevención y tratamiento de las convulsiones que ocurren durante o después de una neurocirugía.
Composición
Cada Cápsula Dura de FENITOÍNA MK® contiene Fenitoína Sódica 100 mg; excipientes c.s.
Presentaciones
Fenitoína MK® 100 mg, Frasco x 50 Cápsulas duras
Posología
Inicialmente 3 a 4 mg/kg/día con ajustes posteriores si fuera necesario. Para la mayoría de adultos una dosis de mantenimiento satisfactoria será entre 200 y 500mg diarios en dosis individuales o divididas. Puede que de manera excepcional, esté indicada una dosis diaria fuera de este rango. Las dosis se ajustarán normalmente según los niveles séricos, siempre que exista un centro de análisis disponible.
Pacientes de edad avanzada: (más de 65 años): Igual que en el caso de los adultos, la dosis de Fenitoína debe ajustarse según los requisitos individuales de los pacientes utilizando las mismas directrices. Dado que los pacientes de edad avanzada suelen tener múltiples tratamientos con otros medicamentos, debe tenerse en cuenta la posibilidad de aparición de interacciones medicamentosas.
La dosis debe individualizarse para proporcionar un beneficio máximo. En algunos casos, podrían ser necesarias determinaciones de las concentraciones séricas para ajustes óptimos de la dosis. La concentración sérica clínicamente eficaz usualmente es 10-20 μg/ml. Con la dosis recomendada, podría requerirse un periodo de siete a diez días para alcanzar las concentraciones sanguíneas de estado estable con Fenitoína y cambios en la dosis (aumento o disminución) no deben realizarse a intervalos menores de siete a diez días. Deberán monitorearse las concentraciones séricas cuando se haga el cambio de la forma farmacéutica de liberación inmediata a liberación prolongada de Fenitoína sódica, y desde sales de sodio a formas ácido libre.
Sí se utiliza la sal de sodio de Fenitoína existe un aumento aproximadamente de un 8% en el contenido del medicamento con la forma de ácido libre sobre la de sal sódica, podrían requerirse ajustes de la dosis y control de la concentración sérica cuando se cambia desde un producto formulado con ácido libre a un producto formulado con sal sódica y viceversa.
Pacientes con enfermedad hepática o renal: Debido al aumento de la fracción de la Fenitoína no unida a proteínas en pacientes con enfermedad hepática o renal o en aquellos pacientes con hipoalbuminemia, la interpretación de las concentraciones plasmáticas de Fenitoína total, deben realizarse con precaución. La concentración de Fenitoína no unida a proteínas puede ser más útil en estas poblaciones de pacientes.
Pacientes adultos mayores: La depuración de Fenitoína se disminuye levemente en los pacientes adultos mayores y podrían requerirse dosis menores o menos frecuentes.
Pacientes pediátricos: Inicialmente, 5 mg/Kg/día en dos o tres dosis igualmente dividas, con posología subsiguiente individualizada a un máximo de 300 mg diarios. Una dosis de mantenimiento diaria recomendada es usualmente 4 a 8 mg/kg. Los niños mayores de 6 años y adolescentes pueden requerir la dosis para adultos mínima (300 mg/día).
Mecanismo de Acción
La actividad anticonvulsiva de la Fenitoína está relacionada con su capacidad para inhibir las descargas repetitivas de potenciales de acción, causadas por la despolarización prolongada de las neuronas.
A nivel celular, la Fenitoína parece estar relacionado con su capacidad para prolongar la inactivación de los canales iónicos de sodio activados por voltaje y la reducción de la capacidad de las neuronas para disparar a altas frecuencias. El sitio primario de acción parece ser la corteza motora donde se inhibe la propagación de la actividad convulsiva.
La Fenitoína reduce la actividad máxima de los centros del tronco cerebral responsables de la fase tónica de las convulsiones tónico-clónicas generalizadas. Además, detiene la propagación de las descargas anormales de focos epilépticos, disminuyendo así la propagación de la actividad convulsiva en todo el cerebro.
Indicaciones
Anticonvulsivante. Antiarrítmicos: Arritmias auriculares y ventriculares especialmente cuando están causadas por intoxicación digitálica.
Eventos Adversos
Generales: Se han observado reacciones alérgicas en forma de erupción y en formas raramente más serias y RMESS. También se ha reportado anafilaxia. Se han presentado también reportes de engrosamientos de los rasgos faciales, Lupus Eritematoso Sistémico, Periartritis nodosa y anomalías de la inmunoglobulina.
Sistema nervioso: Las reacciones adversas en este sistema corporal son frecuentes y usualmente relacionadas con la dosis. Las reacciones incluyen nistagmo, ataxia, dificultad para hablar, disminución de la coordinación, somnolencia y confusión mental. También se han observado mareo, vértigo, insomnio, nerviosismo transitorio, espasmos motores, parestesias y cefaleas. Se han reportado casos raros de discinesias inducidas por fenitoína, incluida córea, distonía, tremor y asterixis, similar a la inducida por fenotiacina y otros neurolépticos.
Una polineuropatía predominantemente sensorial periférica se ha observado en pacientes que han recibido terapia prolongada con fenitoína.
Sistema digestivo: Falla hepática aguda, hepatitis tóxica, daño hepático, vómito, náuseas, estreñimiento, agrandamiento de los labios e hiperplasia gingival.
Piel y anexos: Las manifestaciones dermatológicas algunas veces acompañadas por fiebre incluyen erupciones escarlatatiniformes o morbiliformes. La erupción morbiliforme (similar al sarampión) es la más frecuente; otros tipos de dermatitis se observan más raramente. Otras formas más serias que pueden ser fatales incluyen dermatitis bullosa, exfoliativa o purpúrica, síndrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica. También se han reportado casos de hipertricosis.
Sistema hematológico y linfático: Se han reportado ocasionalmente complicaciones hematopoyéticas, algunas fatales, asociadas con la administración de fenitoína. Estas han incluido trombocitopenia, leucopenia, granulocitopenia, agranulocitosis y pancitopenia con o sin supresión de la médula ósea. Aunque se ha presentado macrocitosis y anemia megaloblástica, estas condiciones usualmente responden a la terapia con ácido fólico. También se ha reportado linfadenopatía incluida hiperplasia benigna de nodo linfático, seudolinfoma, linfoma y enfermedad de Hodgkin.
Órganos de los sentidos: Alteración del sentido del gusto incluida sabor metálico.
Urogenitales: Enfermedad de Peyronie.
Interacciones Farmacológicas
La Fenitoína se une extensamente a las proteínas plasmáticas séricas y está propensa a desplazamiento competitivo. La Fenitoína se metaboliza por las enzimas hepáticas del citocromo P450, CYP2C9, CYP2C19 y son particularmente sensibles a interacciones medicamentosas inhibitorias debido a que están sujetas al metabolismo saturable. La inhibición del metabolismo puede producir aumentos significativos en las concentraciones circulantes de Fenitoína y aumentar el riesgo de toxicidad al medicamento. La Fenitoína es un inductor potente de enzimas hepáticas metabolizadoras de medicamentos. Las determinaciones de las concentraciones séricas de Fenitoína son especialmente útiles cuando se sospechan posibles interacciones medicamentosas.
Las interacciones medicamentosas más frecuentes son las siguientes:
Medicamentos que afectan la concentración de Fenitoína: Los medicamentos que pueden aumentar las concentraciones séricas de Fenitoína incluyen: consumo prolongado de alcohol, amiodarona, antiepilépticos (etosuximida, felbamato, oxcarbazepina, metsuximida, topiramato), azoles (fluconazol, ketoconazol, itraconazol, voriconazol), capecitabina cloranfenicol, clordiazepóxido, diazepam, disulfiram, estrógenos, fluorouracilo, fluoxetina, fluvastatina, fluvoxamina, antagonistas de H2 (por ejemplo cimetidina), halotano, isoniazida, metilfenidato, omeprazol, fenotiazinas, salicilatos, sertralina, succinimidas, sulfonamidas (por ejemplo sulfametizol, sulfafenazol, sulfadiazina, sulfametoxazol-trimetroprim), tracrolimus, ticlopidina, tolbutamida, trazodona y warfarina.
Medicamentos que pueden disminuir las concentraciones de Fenitoína, incluyen: antineoplásicos usualmente en combinación (por ejemplo, bleomicina, carboplatina, cisplatina, doxorubicina, metotrexate) usualmente como politerapia con carbamazepina, abuso crónico de alcohol, ácido fólico, fosamprenavir, nelfinavir, reserpina, ritonavir, hierba de San Juan, sucralfato y vigabatrina.
La administración de Fenitoína con preparaciones que aumentan el pH gástrico (por ejemplo, suplementos o antiácidos que contienen carbonato de calcio, hidróxido de aluminio e hidróxido de magnesio) pueden afectar la absorción de la Fenitoína. En la mayoría de los casos donde las interacciones fueron observadas, el efecto fue la disminución de las concentraciones de Fenitoína cuando los medicamentos se toman al mismo tiempo. Cuando sea posible, la Fenitoína y estos productos no deben tomarse a la misma hora del día.
Los medicamentos que pueden aumentar o disminuir las concentraciones séricas de Fenitoína incluyen: fenobarbital, valproato sódico y ácido valproico. De manera similar, el efecto de la Fenitoína sobre las concentraciones de fenobarbital, ácido valproico y valproato de sodio séricas es impredecibles.
La adición o el retiro de estos medicamentos en pacientes bajo terapia con Fenitoína pueden requerir ajuste de la dosis de Fenitoína para lograr un desenlace clínico óptimo.
Medicamentos afectados por la Fenitoína
-Medicamentos que no deben coadministrarse con Fenitoína: Delavirdina.
Los medicamentos cuya eficacia se deteriora por la Fenitoína incluyen: azoles (fluconazol, ketoconazol, itraconazol, voriconazol, posaconazol), corticoesteroides, doxiciclina, estrógenos, furosemida, irinotecan, anticonceptivos orales, paclitaxel, paroxetina, quinidina, rifampina, sertralina, teniposida, teofilina y vitamina D.
-Se han reportado aumento y disminución de las respuestas PT/INR cuando la fenitoína se coadministra con warfarina.
-La Fenitoína disminuye las concentraciones plasmáticas de albendazol, algunos antivirales contra el VIH (efavirenz, lopinavir/ritonavir, indinavir, nelfinavir, ritonavir, saquinavir), antiepilépticos (felbamato, topiramato, oxcarbazepina, quetiapina) atorvastatina, ciclosporina, digoxina, fluvastatina, ácido fólico, mexiletina, nisoldipina, praziquantel y simvastatina.
-Cuando se administra la Fenitoína con fosamprenavir solo puede disminuir la concentración de amprenavir, el metabolito activo. La Fenitoína cuando se administra con la politerapia de fosamprenavir y ritonavir puede aumentar la concentración de amprenavir.
-La resistencia a la acción de bloqueo neuromuscular de los bloqueadores neuromusculares no despolarizantes pancuronio, vecuronio, rocuronio y cisatracurio se ha presentado en pacientes a los que se les ha administrado de manera crónica fenitoína. Se desconoce si la Fenitoína tiene el mismo efecto sobre los no polarizantés. Los pacientes deben monitorearse de cerca para recuperación más rápida del bloqueo neuromuscular que la esperada y los requisitos de las tasas de infusión pueden ser mayores.
-La adición o el retiro de la Fenitoína durante a terapia concomitante con estos agentes puede requerir ajuste de la dosis de estos agentes para lograr el resultado clínico óptimo.
Embarazo y Lactancia
Categoría D: Existe evidencia de riesgo para el feto basada en datos de investigación, datos post-comercialización, registros de reacciones adversas o estudios en humanos; aunque los beneficios potenciales de su uso en mujeres embarazadas pueden ser aceptables a pesar de los riesgos probables en algunas situaciones.
Si se utiliza este medicamento durante el embarazo o si la paciente queda embarazada mientras está tomando el medicamento, esta debe ser informada sobre el potencial daño para el feto.
La exposición prenatal a la fenitoína puede aumentar los riesgos de malformaciones congénitas y otros resultados adversos del desarrollo. El aumento de la frecuencia de malformaciones mayores (tales como hendiduras orofaciales y defectos cardíacos), anomalías menores (rasgos faciales dismórficos e hipoplasia de dígitos y uñas), anomalías de crecimiento (incluyendo microcefalia) y deficiencia mental se han reportado entre los niños nacidos de mujeres epilépticas que tomaron Fenitoína sola o en combinación con otros fármacos antiepilépticos durante el embarazo. También ha habido varios casos reportados de enfermedades malignas, incluyendo el neuroblastoma, en niños cuyas madres recibieron fenitoína durante el embarazo.
La incidencia global de malformaciones en los niños de mujeres epilépticas tratadas con fármacos antiepilépticos (fenitoína u otros) durante el embarazo es de aproximadamente dos a tres veces la de la población general. Sin embargo, la contribución relativa de los fármacos antiepilépticos y otros factores asociados a la epilepsia a este aumento del riesgo es incierta; en la mayoría de los casos no ha sido posible atribuir dichas anomalías del desarrollo específicas a determinados fármacos antiepilépticos.
La lactancia no es recomendado para las mujeres que toman este medicamento, porque la Fenitoína parece ser secretada en baja concentración en la leche humana. Se ha encontrado que la concentración de Fenitoína en la leche materna es aproximadamente un tercio de la concentración plasmática materna correspondiente.
Recomendaciones Generales
Almacenar a temperatura inferior a 30 ºC. Manténgase fuera del alcance de los niños. Venta bajo fórmula médica.
Sobredosis
La dosis letal en pacientes pediátricos no se conoce. La dosis letal en adultos se estima que está entre 2 a 5 g. Los síntomas iniciales son nistagmo, ataxia y disartria. Otros signos son: temblores, hiperreflexia, letargo, dificultad para hablar, náuseas, vómitos, hasta llegar al estado de coma. La muerte es debido a la depresión respiratoria y circulatoria.
Tratamiento: Es inespecífico ya que no hay antídoto conocido.
Debe observarse cuidadosamente y mantener las medidas de soporte adecuadas que permitan el adecuado funcionamiento de los sistemas respiratorio y circulatorio. Se puede considerar la hemodiálisis, considerando que parte de la Fenitoína no está completamente ligada a las proteínas plasmáticas.
Contraindicaciones y Advertencias
Pacientes hipersensibles a la Fenitoína, o a los excipientes, o a otras hidantoínas. Embarazo y lactancia. Trastornos hepáticos o hematológicos y falla renal. Administración concomitante con delavirdina.
Farmacocinética
Absorción: Se absorbe lentamente desde el tracto gastrointestinal. La biodisponibilidad oral es muy buena para las cápsulas, la cual se aproxima al 100%.
Distribución: La Fenitoína se encuentra extensamente unida a proteínas séricas, sobre todo a albúmina (alrededor de 90%). Se distribuye en el líquido cefalorraquídeo y otros tejidos del cuerpo, como el tejido graso. Entra en el tejido mamario, pasa a la leche materna, cruza la placenta, alcanzando niveles fetales/materno similares. En el recién nacidos están aumentadas las proporciones de fármaco libre, así como en pacientes con hipoalbuminemia y urémicos.
Metabolismo: La mayor parte de la fenilhidantoína (95%) se metaboliza principalmente en el retículo endoplásmico hepático, por medio del sistema enzimático CYP2C9, con una menor cantidad metabolizada por CYP2C19. El parahidroxifenilo es el principal metabolito inactivo.
Eliminación: La Fenitoína se elimina principalmente por metabolismo hepático. Alrededor del 5% de una dosis de Fenitoína se recupera en la orina como fármaco inalterado.
En general, la vida media plasmática es de 22 horas aproximadamente, con un intervalo de 7 a 42 horas.
La Fenitoína demuestra una cinética no lineal y por lo tanto la vida media se ve afectada por el grado de absorción, la saturación de las vías metabólicas, la dosis y el grado de inducción de la enzima metabólica.
Poblaciones Especiales
Población pediátrica: Se ha evaluado la seguridad y eficacia de Fenitoína en la población pediátrica.
Población adulta mayor: La depuración de la Fenitoína tiende a disminuir con la edad (20% menor en los pacientes mayores de 70 años de edad en relación con la de los pacientes de 20-30 años de edad).
Pacientes con insuficiencia renal o hepática: Debido a un aumento de la fracción de la Fenitoína no unida a proteínas plasmáticas en pacientes con enfermedad renal o hepática o en aquellos con hipoalbuminemia, la interpretación de las concentraciones totales plasmáticas de Fenitoína debe hacerse con cautela. Las concentraciones de Fenitoína no unidas pueden ser más útiles en estas poblaciones de pacientes.
Precauciones
El hígado es el lugar principal de biotransformación de la Fenitoína; los pacientes con deterioro de la función hepática, pacientes ancianos o los que están gravemente enfermos pueden presentar signos tempranos de toxicidad.
Si los signos iniciales de toxicidad en el SNC relacionados con la dosis se desarrollan, deberán verificarse inmediatamente las concentraciones plasmáticas.
La Fenitoína puede también aumentar el nivel de glucosa sérica en pacientes diabéticos, posee efectos inhibitorios sobre la insulina.
Debe descartarse crisis epilépticas causadas por alteración metabólica, antes de iniciarse el tratamiento.
En caso de presentarse asociadas crisis epilépticas de ausencia (pequeño mal), es necesaria la politerapia.
Por riesgo de toxicidad del SNC (delirio, psicosis, encefalopatía), en ocasiones irreversible, se debe realizar seguimiento estricto de las concentraciones plasmáticas. Si los niveles son excesivos se debe reducir la dosis. En caso de síntomas persistentes se debe suspender.
Se debe realizar la educación adecuada a pacientes y familiares, la importancia de la adherencia e informar los cambios en las condiciones de administración, conocer signos y síntomas de toxicidad (hematológicas, dermatológicas, hipersensibilidad o hepática) y reportar de inmediato, sin importar la severidad.
Estos síntomas pueden incluir, entre otros, fiebre, dolor de garganta, erupción, úlceras en la boca, facilidad para que se produzcan hematomas, linfadenopatía y hemorragia petequial o purpúrica y en el caso de reacciones hepáticas, anorexia, náuseas/vómito o ictericia.
No debe ingerir bebidas alcohólicas y otros medicamentos sin asesoría médica.
La importancia de la buena higiene dental debe resaltarse para minimizar el desarrollo de hiperplasia gingival y sus complicaciones.
Efectos de la Suspensión Abrupta: La suspensión abrupta en pacientes epilépticos puede precipitar el estado epiléptico. La suspensión deberá realizarse de manera gradual. En caso de una reacción alérgica o de hipersensibilidad, podría requerirse una sustitución más rápida por la terapia alternativa. En este caso, la terapia alternativa debe ser un antiepiléptico que no pertenezca a la clase química de hidantoínas.
Conductas e Ideas Suicidas: Los antiepilépticos (AE), incluida la Fenitoína, aumentan el riesgo de ideas o conductas suicidas en pacientes que toman estos medicamentos para cualquier indicación. Los pacientes y familiares tratados con AE para cualquier indicación deben controlarse con relación a la aparición o empeoramiento de la depresión, pensamientos o conductas suicidas o cambios inusuales en el estado de ánimo o la conducta. Cualquiera que considere prescribir Fenitoína u otro AE debe balancear el riesgo-beneficio. Los pacientes, sus cuidadores y familiares deben estar informados que los AE aumentan el riesgo de pensamientos e ideas suicidas y se les debe recomendar estar alertas cambios inusuales en el estado de ánimo o en la conducta o la aparición de pensamientos, conductas suicidas o pensamientos sobre daño auto infringido. Las conductas preocupantes deben reportarse de inmediato al médico.
Reacciones Dermatológicas Serias: Se han reportado reacciones dermatológicas serias y algunas veces mortales, incluida necrólisis epidérmica tóxica (NET) y síndrome de Stevens-Johnson (SSJ), con el tratamiento con Fenitoína. La aparición de síntomas, usualmente ocurre dentro de los primeros 28 días, pero puede ocurrir posteriormente. Deberá interrumpirse la Fenitoína cuando surja el primer signo de erupción, a menos que la erupción no esté claramente relacionada con el medicamento. Si los signos o síntomas sugieren SSJ/NET, deberá considerarse un tratamiento alterno. Si se presenta erupción, el paciente deberá ser evaluado con relación a los signos y síntomas sistémicos de reacción medicamentosa con eosinofília y síntomas sistémicos.
Los estudios en pacientes con ascendencia China han encontrado una fuerte asociación entre el riesgo de desarrollar SSJ/NET y la presencia de HLA-B*1502, una variante alélica heredada del gen HLA B, en pacientes que utilizan carbamazepina. La evidencia limitada sugiere que HLA-B*1502 puede ser un factor de riesgo de desarrollar SSJ/NET en pacientes de ascendencia asiática que toman otros medicamentos antiepilépticos asociados con SSJ/NET, incluida Fenitoína. Deberá considerarse evitar la Fenitoína como una alternativa de la carbamazepina en pacientes positivos para HLA-B*1502.
La utilización de la genotipificación de HLA-B*1502 tiene limitaciones importantes y nunca debe sustituirse por la vigilancia clínica apropiada y el manejo de los pacientes. El papel de otros posibles factores en el desarrollo y la morbilidad del SSJ/NET, tales como la dosis del antiepiléptico (AE), el cumplimiento terapéutico, los medicamentos concomitantes, las comorbilidades y el nivel de control dermatológico no se han estudiado.
Reacción medicamentosa con eosinofília y síntomas sistémicos RMESS/hipersensibilidad multiorgánica: Se ha reportado Reacción Medicamentosa con Eosinofilia y Síntomas Sistémicos (RMESS) conocida también como hipersensibilidad multiorgánica en pacientes que están tomando antiepilépticos incluido Fenitoína. Algunos de estos eventos han sido fatales o potencialmente mortales. La RMESS típicamente, aunque no exclusivamente, se presenta con fiebre, erupción y/o linfadenopatía, asociada con deterioro de otros sistemas u órganos, como hepatitis, nefritis, anomalías hematológicas, miocarditis o miositis, algunas veces semejándose a infección vírica aguda. A menudo se presenta Eosinofília. Debido a que este desorden varía en la forma como se presenta, podrían estar comprometidos otros sistemas u órganos no mencionados. Es importante tener en cuenta que las manifestaciones tempranas de hipersensibilidad, como fiebre o linfadenopatía, pueden estar presentes incluso si la erupción es leve o no es evidente. Si los signos y síntomas mencionados anteriormente están presentes, deberá evaluarse de inmediato al paciente. La Fenitoína no debe interrumpirse si no puede establecerse la etiología de los signos y síntomas.
Hipersensibilidad: A la Fenitoína y otras hidantoínas están contraindicadas en pacientes que han experimentado hipersensibilidad a la Fenitoína. Adicionalmente deberán considerarse alternativas para los medicamentos estructuralmente similares tales como carboxamidas (por ejemplo, carbamazepina), barbituratos, succinatos y oxazolidindionas (por ejemplo, trimetadiona) en estos pacientes. De manera similar, si existen antecedentes de reacciones de hipersensibilidad a estos medicamentos estructuralmente similares en el paciente o en miembros cercanos de la familia, deberán considerarse como alternativas a Fenitoína.
Lesión Hepática: Se han reportado casos de hepatotoxicidad aguda, incluidos casos poco frecuentes de insuficiencia hepática aguda con el tratamiento de Fenitoína. Estos eventos pueden hacer parte del espectro de RMESS o pueden ocurrir de manera aislada. Otras manifestaciones frecuentes incluyen ictericia, hepatomegalia, elevación de los niveles de transaminasa séricas, leucocitosis y eosinofília. El curso clínico de la hepatotoxicidad aguda por Fenitoína varía desde la recuperación inmediata hasta desenlaces fatales. En estos pacientes con hepatotoxicidad aguda, el tratamiento con Fenitoína debe interrumpirse inmediatamente y no debe volverse a administrar.
Sistema Hematopoyético: Las complicaciones hematopoyéticas, algunas fatales, se han reportado ocasionalmente asociadas con la administración de Fenitoína, esto ha incluido trombocitopenia, leucopenia, granulocitopenia, agranulocitosis y pancitopenia con o sin supresión de la médula ósea.
Se han reportado numerosos casos que sugieren una relación entre la Fenitoína y el desarrollo de linfadenopatía (local o generalizada) incluida hiperplasia benigna en nodos linfáticos, seudolinfoma, linfoma y enfermedad de Hodgkin. Aunque una relación de causa y efecto no se ha establecido, la ocurrencia de linfadenopatía indica la necesidad de diferenciar dicha condición de otros tipos de patologías de nodos linfáticos. El compromiso de los nodos linfáticos puede ocurrir con o sin síntomas y signos de RMESS.
En todos los casos de linfadenopatía, está indicada la observación para seguimiento durante un periodo prolongado y deben realizarse todos los esfuerzos para controlar las crisis epilépticas usando antiepilépticos alternativos.
Efectos sobre la vitamina D y sobre los huesos: La utilización crónica de Fenitoína en pacientes con epilepsia se ha asociado con la disminución de la densidad mineral ósea (osteopenia, osteoporosis y osteomalacia) y fracturas óseas. La Fenitoína induce enzimas metabolizadoras hepáticas. Esto puede mejorar el metabolismo de la vitamina D y disminuir las concentraciones de vitamina D que puedan conllevar a deficiencia de esta vitamina, hipocalcemia e hipofosfatemia. Deberá considerarse la detección mediante pruebas de laboratorio radiológicas relacionadas con los huesos según sea apropiado e iniciar los planes de tratamiento de acuerdo con las directrices establecidas.
Efectos del Consumo de Alcohol Sobre las Concentraciones Séricas de Fenitoína: El consumo agudo de alcohol puede aumentar las concentraciones séricas de Fenitoína, aunque el consumo crónico del alcohol puede disminuir las concentraciones séricas.
Exacerbación de la Porfiria: Debido a que sólo existen informes aislados que asocian la Fenitoína con la exacerbación de Porfiria, deberá tenerse precaución durante la utilización de este medicamento en pacientes que sufren esta enfermedad.
Pruebas de Laboratorio: Pueden ser necesarias determinaciones de las concentraciones séricas de Fenitoína para obtener ajustes óptimos de la dosis. Las dosis de la Fenitoína son usualmente seleccionadas para obtener concentraciones plasmáticas totales terapéuticas de 10 a 20 μg/ml (concentraciones de Fenitoína no unida a proteína de 1 a 2μg/ml).
Utilización durante el embarazo:
Riesgo para la madre: Un aumento en la frecuencia de las crisis epilépticas puede ocurrir durante el embarazo debido a la alteración de la farmacocinética de la Fenitoína. La medición periódica de las concentraciones plasmáticas de Fenitoína puede ser valiosa para el manejo de las mujeres embarazadas como una guía para el ajuste apropiado de la dosis. Sin embargo, probablemente sea indicado restaurar en el postparto la dosis original. Esto será únicamente, criterio del médico tratante.
Riesgo para el Feto: Si este medicamento se utiliza durante el embarazo o si la paciente queda embarazada mientras está tomando el medicamento, deberá advertírsele sobre el riesgo para el feto. La exposición prenatal a la Fenitoína puede aumentar el riesgo de malformaciones congénitas y otros desenlaces adversos relacionados con el desarrollo. El aumento de las frecuencias de malformaciones mayores (tales como hendiduras buco faciales y defectos cardiacos), anomalías menores (características faciales dismórficas, hipoplasia de la uña y el dedo), anomalías del crecimiento (incluida microcefalia) y deficiencia mental se han reportado en niños nacidos de mujeres epilépticas que estaban tomando Fenitoína sola o como politerapia con otros antiepilépticos durante el embarazo.
Se han reportado varios casos de cánceres, incluido neuroblastoma, en niños cuyas madres recibieron Fenitoína durante el embarazo. La incidencia global de malformaciones para niños de mujeres epilépticas tratados con medicamentos antiepilépticos (Fenitoína u otros) durante el embarazo es aproximadamente 10% o dos a tres veces el de la población general. Sin embargo, las contribuciones relativas de medicamentos antiepilépticos y otros factores asociados con epilepsia al aumento del riesgo son inciertos y en la mayoría de los casos no se han podido atribuir anomalías específicas del desarrollo a antiepilépticos específicos. Los pacientes deben consultar con sus médicos para balancear los riesgos y los beneficios de la Fenitoína durante el embarazo.
Periodo Postparto: Pueden presentarse trastornos hemorrágicos potencialmente mortales relacionados con la diminución de los niveles de factores de coagulación dependientes de la vitamina K en neonatos expuestos a Fenitoína en el útero. Esta condición inducida por medicamentos puede prevenirse con la administración de vitamina K a la madre antes del nacimiento y al neonato después del nacimiento.
No se recomienda la lactancia del neonato por parte de madres tratadas con Fenitoína, ya que este medicamento se secreta en leche materna. Para la vía parenteral, este medicamento debe administrarse con precaución en pacientes con hipotensión e insuficiencia cardíaca grave.
Preclínicos: Aumento de las tasas de resorción y malformación fueron reportadas después de la administración de dosis de Fenitoína de 75 mg/kg o mayores (aproximadamente 120% de la dosis inicial máxima en humanos o mayor en mg/m2) a conejas gestantes.
Vía de Administración
Oral