Vademécum

Betametasona MK® 7

Suspensión acuosa estéril inyectable
Corticosteroide sistémico de acción inmediata y prolongada 
(Dipropionato de Betametasona, Fosfato Sódico de Betametasona)

Descripción

BETAMETASONA MK® 7 mg/1 ml inyectable es una combinación de esteres de Betametasona que asocia el efecto inmediato del Fosfato Sódico de Betametasona y la acción sostenida del Dipropionato de Betametasona.

La Betametasona posee un potente efecto antiinflamatorio, antirreumático y antialérgico. La Betametasona presenta actividad elevada de tipo glucocorticoide y baja actividad mineralocorticoide.

Composición

Cada ampolla de BETAMETASONA MK® 7 mg/1 ml, contiene Fosfato Sódico de Betametasona equivalente a 2 mg de Betametasona y Dipropionato de Betametasona, equivalente a 5 mg de Betametasona, excipientes c.s.

Presentaciones

BETAMETASONA MK® 7 mg/1 ml, Suspensión inyectable, caja por 1 ampolla. Reg. San. Nº INVIMA 2003 M-0002852.

Indicaciones

Tratamiento local y sistémico de los trastornos agudos y crónicos que responden a la corticoterapia: trastornos musculoesqueléticos y de tejidos blandos, trastornos alérgicos, trastornos dermatológicos. Enfermedad del colágeno.

Posología

BETAMETASONA MK® 7 mg/1 ml, es para administración intramuscular, intraarticular, periarticular, intrabursal, intradérmica e intralesional y su posología debe ser individualizada de acuerdo con la patología y al criterio médico.

  • Administración para efecto sistémico: El manejo se inicia con 1 a 2 ml en la mayoría de los trastornos, dosis que se repite según sea necesario cada tres a cuatro semanas. La administración se hace por medio de inyección intramuscular glútea profunda.
  • Administración para efecto local: Si es necesario se puede asociar un anestésico tipo lidocaína al 1% o procaína clorhidrato al 1 ó 2% y la mezcla se debe hacer en la jeringa, los anestésicos no deben contener parabenos, la dosis en trastornos articulares puede variar entre 0,25 ml hasta 1 y 2 ml. Administración intralesional: Se sugiere una dosis de 0,2 ml/cm3 no excediendo de 1 ml semana, para estas aplicaciones utilizar una jeringa de insulina y aguja calibre 26.

Eventos adversos

Durante la terapia con corticoides, se ha reportado retención de sodio, baja del potasio, alcalosis hipocaliémica, ICC, retención de líquidos. Debilidad muscular, miopatía, osteoporosis, fracturas vertebrales por compresión, ruptura de tendones. Úlcera péptica sangrante, pancreatitis, distensión abdominal, hipo. Atrofia cutánea, alteración en la cicatrización, urticaria. Convulsiones, pseudotumor cerebral, cefalea. Retardo del crecimiento fetal, o en la niñez falta de respuesta adrenocortical, reducción a la tolerancia a los carbohidratos. Catarata subcápsular posterior, glaucoma. Euforia, manifestaciones psiquiátricas psicóticas, depresión e insomnio.

Interacciones farmacológicas

Cuando se administra simultáneamente con fenitoína, rifampicina y efedrina se pueden reducir los efectos terapéuticos de los corticoides, debido a que estos acentúan el metabolismo de los corticoides. El uso simultáneo con anticoagulantes coumarínicos puede aumentar o reducir los efectos anticoagulantes, haciéndose necesario ajustar la dosis de estos. De igual manera sucede al utilizar hipoglucemiantes orales y esteroides, por lo cual se deben monitorear los niveles de glucemia y realizar los ajustes necesarios. Durante la terapia con corticoides no se debe consumir alcohol, porque se incrementa el riesgo de úlcera péptica. El uso con inhibidores del factor de necrosis tumoral como adalimumab, infliximab, certolizumab, natalizumab y con otros agentes inmunosupresores como leflunomida, puede generar inmunosupresión severa y aumentar el riesgo de infecciones.  Administrar de manera simultanea quinolonas, ácido nalidíxico y azitromicina y corticoides, puede incrementar el riesgo de ruptura del tendón de Aquiles. La administración simultánea con bupropión, aumenta el riesgo de presentar episodios convulsivos. Al administrar conjuntamente corticoides con talidomida, se aumenta el riesgo de presentar episodios de tromboembolismo y trombosis venosa profunda. El mifepristone y los corticoides se antagonizan mutuamente, por lo cual puede existir falla terapéutica con su administración concomitante. Los efectos oculotóxicos de la vigabatrina, se pueden aumentar con el uso concomitante de corticoides.

Embarazo y lactancia

Categoría C: Estudios en animales han mostrado un efecto adverso sobre el feto y no hay estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas, sin embargo los beneficios permiten utilizar el fármaco en mujeres embarazadas a pesar de sus riesgos potenciales.

Recomendaciones generales

Almacenar en un lugar seco a temperatura menor a 30ºC. Manténgase fuera del alcance de los niños. Medicamento de venta con formula médica. No usar este producto una vez pasada la fecha de vencimiento o caducidad. No exponer a la luz solar. Agítese bien antes de usar.

Sobredosis

El tratamiento de la sobredosis aguda es mediante terapia sintomática y medidas de soporte. Para la sobredosis crónica, en caso de enfermedad severa que requiera terapia continua con esteroides, la dosis del corticosteroide puede ser reducida solo temporalmente o progresivamente.

Contraindicaciones y advertencias

Infecciones micóticas sistémicas. Osteoporosis grave. Psicosis o antecedentes de las mismas. Adminístrese con precaución en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva grave, hipertensión arterial. Tuberculosis activa a menos que se utilicen fármacos quimioterapéuticos. Este medicamento no debe ser administrado por via intravenosa.

Precauciones

Debido a que las complicaciones del tratamiento con glucocorticoides dependen de la dosis y la duración del tratamiento, una decisión de riesgo y beneficio se debe hacer para cada caso particular, en cuanto a la dosis y duración del tratamiento y si la terapia debe ser diaria o intermitente. El tratamiento con Betametasona debe iniciarse con la menor dosis posible que obtenga el efecto esperado y disminuir paulatinamente la dosis administrada. El retiro de la terapia con corticoides debe ser gradual, se debe advertir al paciente que no debe abandonar el tratamiento, ni abandonarlo de manera subita. Debe tenerse especial precaución al ser administrado a pacientes con úlcera péptica, insuficiencia renal, trombocitopenia y púrpura idiopática. Contiene alcohol bencílico, por lo que no debe usarse en lactantes y/o niños prematuros.

Para acceder a la
Biblioteca Científica

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